sábado, 3 de mayo de 2014

Siempre será mía



Mujer, Dueña de mi amor poseído, luz de mis oscuridades, sembradora de ilusiones,
Ámame.

Por ti las aves del inmenso azul celeste Elevan sus cánticos en coro, Y las nubes y el viento, al sonoro ritmo Bailan de las arpas de oro....

La majestuosa tonada de las olas del inmenso poderoso mar, no se comparan con la sinfónica melodía de tu lírica voz enamorada,
Que canta, Que expresa,
Que grita, estar de amor desesperada....

¡Oh mujer, dueña de mis ilusiones infinitas, dueña de mis sueños encantados, rosa de mi jardín perfumado, eres, la que me hace vivir Por ti desesperado.

Dime Donde estas que no te encuentro amor mío?
¡Oh mariposa, en que otro jardín que no sean mis mieles probaras?
¿En que otro manantial que no sean mis aguas beberás?

Dímelo y házmelo saber!
Hazme entender tus misterios profundos amor de mi vida,
Tú, la que sin darte cuenta sanaste mi herida y me cautivaste,
La que con solo ver aquella primera vez el corazón me robaste,
Y te amé, y te quise,
Y te encontré y me enamoraste, pero ya vez te me fuiste.
Tus delicias yo probé y tus besos yo bebí, el tierno pan de tu boca comí, y de tus caricias me sacie, pero hoy que despierto ya no estas,
¡Que tristeza! ¡Que dolor!  


De mi lado te has ido,
Ya no soy el dueño de tu amor>>.
Cada rincón de tu cuerpo explore, cada milésima de tus labios yo besé, y que no me dejaras nunca te implore,
Pero no me escuchaste y te fuiste, entre el viento te perdiste y no sé si lloraste.
Volaste lejos entre las alas del viento callado? no lo sé!  Entre la noche fría aquella, de cielo estrellado y llovizna suave, donde el sol esa noche se durmió enamorado.

¡Yo llore! ¡Yo sufrí!  Por tu amor desesperado>>.
La noche oscura en ese día fue testigo de mi grande tristeza, no quería seguir la vida pero la vida en mi quiso seguir y no me abandono, se quedó conmigo y me consoló.

¡Oh paloma,
En que otro nido estarás, a que otro gorrión tus cantos le darás
A quien calentaras con tus alas y con tus besos a quien encantaras?
El recuerdo esta firme y mi amor encendido.
Quien podrá arrancarte de mi pecho,  y quien será aquel que viva en tu nido?

¡Ay, Amor mío! ¡Amor mío! ¡Amor mío!
Amada diosa que perfumas el aire cual rosa ilusionada, el viento me pregunta donde esta aquella de alma enamorada?
La que vestía de gala mis mañanas!
La que cantaba la canción de nuestro amor desesperada!

 Y yo, en silencio no respondo nada.
Pero canto, Canto la canción aquella que tanto nos gustaba.

Y Luego viene el recuerdo a mi mente angustiada, cuando el canto revive en mi cerebro tu imagen y digo:

Mía, siempre será mía,
En mi alma y pensamiento, ella siempre será mía…

Muni Abur Hassan