sábado, 3 de mayo de 2014

GOZO Y BELLEZA



Alejadas las prisas me sorprendí en la arena,
mis pies descalzos se estremecieron de gozo,
sentí en el alma serenidad y reposo,
mientras el viento frío me disolvió la pena.

El mar para mi, solía ser borrascoso.
Cuando lo miré, descubrí con sorpresa
que era un paraíso de inefable belleza,
y me ofrecía un resplandor majestuoso.


El sol refulgía en el azul del firmamento
coqueteando con sus gaviotas en vuelo,
mientras una ola extendió su mágico velo.
Al viento volaron mis penas en ese momento.

Todo parecía igual, pero tan distinto sentía,
habla un enigmático color en el cielo,
que con suave brisa ofrecía, místico consuelo.
Mi alma resplandecía, la playa me sonreía.

Beatriz Blanca